Diario de un solo 1
Catalina bu
$ 8.500
Es evidente que el Solito no es ningún ejemplo: se queda dormido para ir al trabajo, inventa excusas absurdas para faltar a reuniones, y no saluda a sus amigos y conocidos cuando se los encuentra en la calle. Al mismo tiempo, el Solito es un héroe: el único que se atreve a escapar de todos y a olvidar cada una de las aburridas obligaciones sociales que se le imponen. El Solo se pone los audífonos en el bus aun cuando el pasajero de al lado se nota ansioso por iniciar una conversación, y falta al cumpleaños de su abuelita si no está de ánimo para ver gente. Se encoge en su cama y se hace una bolita cuando quiere hacerse bolita, no cuando le quedó un espacio entre las miles de cosas que hay que hacer (para el momento en que uno tiene tiempo de deprimirse u odiar al mundo, ya ni recuerda por qué).